May
08

¿QUÉ ES EL CERTIFICADO DE EFICIENCIA ENERGÉTICA Y PARA QUÉ SIRVE?

Aunque llegó a nuestras vidas en el año 2013 todavía hay propietarios que, a la hora de vender o alquilar su piso, se plantean la necesidad o no de poseer un Certificado de Eficiencia Energética. Ésto en el mejor de los casos. En la gran mayoría ni siquiera saben qué es o para qué sirve. Por eso hemos decidido dedicarle unas líneas al fascinante y a la vez desconocido mundo del CEE.

 

Para empezar, diremos que se trata de un documento oficial. Debe ser redactado por un técnico competente (arquitecto, arquitecto técnico, etc.).

Según el Real Decreto 235/2013 todos los edificios o partes de edificios (viviendas, locales, etc.) construidos antes del 2007 deberán contar con su propio certificado energético. Resulta obligatorio disponer de él a la hora de vender o alquilar un inmueble. Es más, la no presentación, imposibilita la firma de un contrato de compraventa. La cosa, por tanto, es más seria de lo que parece.

 

“RESULTA OBLIGATORIO DISPONER DE ÉL A LA HORA DE VENDER O ALQUILAR UN INMUEBLE”

 

Tiene una validez de 10 años. Utiliza una escala de calificación formada por siete letras que van desde la letra A (energéticamente más eficiente) a la letra G (energéticamente menos eficiente).

 

“TIENE UNA VALIDEZ DE 10 AÑOS”

 

En él se incluye información objetiva sobre las características energéticas de un inmueble.

Esto significa que la certificación califica energéticamente el inmueble calculando el consumo anual de energía. Este consumo es el necesario para satisfacer la demanda energética de un edificio en condiciones normales de ocupación y funcionamiento. Hace referencia a:

– Producción de agua caliente
– Calefacción
– Iluminación
– Refrigeración
– Ventilación

Como comentábamos al comienzo de este texto debe ser redactado por un técnico.  Además debe contener como mínimo:

1. Identificación del edificio o parte del mismo que se certifica.

2. Identificación del procedimiento escogido para la obtención de la calificación (opción general, programa informático u opción simplificada).

3. Descripción de las características energéticas del edificio, envolvente térmica, condiciones normales de funcionamiento y ocupación, instalaciones, etc.

4. Identificación de la normativa sobre el ahorro y eficiencia energética que le era de aplicación en el momento de construcción (si existiera)

5. Descripción de las comprobaciones, pruebas e inspecciones llevadas a cabo por el técnico certificador

6. Calificación de la eficiencia energética del edificio expresada mediante la etiqueta energética emitida por el programa informático utilizado para su obtención.

7. Medidas de mejora propuestas por el técnico certificador para mejorar la calificación obtenida

8. Estudio económico (coste y amortización) de la realización de dichas mejoras.

Indicar que el punto 7 y 8 no obligan al propietario. No es necesario adoptar ninguna medida de mejora ni  hacer ninguna inversión. Sólo tiene carácter informativo.

Sin embargo, si alguien estuviera interesado en mejorar su calificación a tiempo está. Podría realizar alguna de las intervenciones indicadas por el técnico certificador. Además decir también que en edificios de cierta antigüedad, por mucha inversión que se realice, nunca llegarán a elevar más de una letra su calificación. Se requerirán de acciones mucho más complejas. Por ejemplo aquellas que afecten a la totalidad del edificio (intervenciones en fachada, en cubierta, aislamiento de forjados, etc.)

Para finalizar, una vez recabada toda esta información y obtenida la etiqueta energética deberá registrarse en el órgano competente. Lo más sencillo es delegar este trámite en el técnico certificador.

 

“LA ETIQUETA DEBERÁ REGISTRARSE EN EL ÓRGANO COMPETENTE QUE EL GOBIERNO VASCO PONE A SU DISPOSICIÓN”

 

En el caso del País Vasco se realizará a través de la siguiente web: www.euskadi.eus en el apartado del Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras y no tiene ningún coste añadido.

Este departamento pone a disposición de sus usuarios una plataforma. De manera telemática, facilitará la tramitación de este tipo de solicitudes.

Es digno de mencionar la rapidez con la que da respuesta a diferencia de lo que sucede en otras provincias. En el plazo máximo de una semana podremos contar con la etiqueta definitiva y oficial. Éste será el único documento válido que admitirá un notario.

En caso de que hubiera algún error o incoherencia también se notificará así como el plazo para subsanarlo.

En Casas a Punto damos este servicio a nuestros clientes y a todas aquellas personas que estén interesadas en la obtención de este certificado aunque no comercialicen su vivienda con nosotras.

Así que, como siempre os digo, para cualquier consulta no dudéis en poneros en contacto con Casas a Punto Bizkaia. Estaremos encantadas de poder ayudaros en la resolución de vuestras dudas.

Carmen Castro de Miguel. Casas a Punto Bizkaia


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